octubre 18, 2011

¡Que no somos penúltimos!... somos antepenúltimos

octubre 18, 2011
por Juan Pablo Martínez Guzmán




El mes pasado en el Ecuador se vivió un sano debate respecto a la medición de la pobreza. Haber tenido este debate fue altamente positivo ya que es algo que hace mucha falta en nuestro país. En esta ocasión se sentaron frente a frente la Ministra Nathaly Cely y el Presidente de la Fundación Ethos, el Economista Mauricio Rodas. El tema a debatir fue el Índice Ethos de Pobreza 2011 en el cual Ecuador aparece séptimo entre ocho países de la región.

¿Quién tuvo la razón? Todos sabemos que en este tipo de debates intelectuales rara vez hay un ganador y un perdedor, y en este caso no fue la excepción. Ambos participantes dieron opiniones válidas y ambos participantes se salieron de la línea de lo correcto en más de una ocasión. Hagamos un recuento.

La posición de la Ministra Cely estuvo basada fundamentalmente en dos puntos. Primero, que el informe tenía tinte político porque, según su criterio, elegían intencionalmente indicadores en los que Ecuador está peor. Segundo, que el informe era poco (o nada) innovador y que, por lo tanto, no es un aporte ni académico, ni para políticas públicas.

El Economista Rodas, en cambio, no tuvo posición alguna. Llegó a un debate en el que se discutiría la veracidad técnica de su informe sin tener preparados los argumentos técnicos para defenderlo. Rodas estaba principalmente listo para criticar la postura agresiva del Presidente Correa, pero parece que no se acordó que iba a discutir con la Ministra Cely. Además, en algunos momentos el Econ. Rodas en lugar de dedicarse a defender su índice de pobreza, prefirió hablar de política interesándose por las posturas que adoptaría la Ministra Cely si su cargo fuese otro diferente.

¿La Ministra Cely entonces despedazó técnicamente el informe de Ethos? No, para nada. Los argumentos de la Ministra Cely fueron súmamente blandos y nada técnicos. Se contradijo al afirmar que el informe era similar a cualquier otro y al mismo tiempo lo criticaba por hacer las cosas diferentes. La Ministra Cely nunca dio un solo argumento técnico que explique por qué la metodología de otro reporte pudiera ser mejor que el de Ethos, sino que únicamente reclamó que se debían incluir indicadores en los que Ecuador esté mejor que otros países.

Rodas negó que ciertos indicadores hubieran sido omitidos y otros adoptados para perjudicar al Ecuador. Además, la buena recepción internacional que ha tenido el índice (que supera largamente a cualquier publicación de otros economistas ecuatorianos, como por ejemplo, Rafael Correa) parece avalar las decisiones tomadas en su elaboración.

Pero, ¿qué pasaría si Ethos eligiese otros indicadores? Tomemos en cuenta entonces las dos fuentes citadas por la Ministra Cely durante el debate: la CEPAL y el IDH. Si revisamos ahí los ocho países analizados por Ethos, vemos que Ecuador da un gigantesco salto de… un puesto. De estar encima únicamente de Bolivia pasamos a estar encima de Bolivia y Colombia. ¡Nos salvamos!

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Mauricio Rodas no es economista, es abogado. Rafael Correa casi no tiene publicaciones académicas, y menos con el marketing que Rodas ha dado a su "Informe", así que no es difícil superarlo.

Por otra parte, la "gran recepción internacional" no parece tal cosa. Este es el resumen de noticias de 2011 de Google News con "Mauricio Rodas":

http://tinyurl.com/3psvrtw

El grueso son de Ecuador, algunas de México (donde Rodas inicia su Fundación Ethos), y poco más.

Sin embargo, salta a la vista esta:

http://www.lanacion.com.ar/1411941-criticas-del-lobby-republicano-a-la-argentina-en-washington

"...dijo el mexicano (sic) Mauricio Rodas, al exponer en el Hudson Institute, un centro de estudios de esta ciudad, con reconocida sintonía con el sector más conservador del Partido Republicano."

Qué curioso que Rodas presente su informe en precisamente este lugar, ¿verdad?

De esto se deduce que el "Informe" mismo dista de ser una publicación académica stricto sensu: es una publicación de propaganda, recurso típico de los "think tanks" pro-derecha en el mundo. Una publicación académica se lanza con el patrocinio de alguna Universidad, lo cual no ocurrió aquí. Y ¿qué opinan del gesto de mal gusto de "entregar una copia del Informe en la secretaría de la Presidencia" con bombo y platillo y citando a las cámaras de TV? ¿Acaso haría eso un académico?

Creo que esto, si bien no descalifica del todo a Rodas y su informe, sí permite ponerlos en el lugar que les corresponde: actos de propaganda, no de reflexión académica, por más que él se quiera disfrazar así.

Kbrea2 dijo...

Mauricio Rodas no es economista, es abogado. Rafael Correa casi no tiene publicaciones académicas, y menos con el marketing que Rodas ha dado a su "Informe", así que no es difícil superarlo.

Por otra parte, la "gran recepción internacional" no parece tal cosa. Este es el resumen de noticias de 2011 de Google News con "Mauricio Rodas":

http://tinyurl.com/3psvrtw

El grueso son de Ecuador, algunas de México (donde Rodas inicia su Fundación Ethos), y poco más.

Sin embargo, salta a la vista esta:

http://www.lanacion.com.ar/1411941-criticas-del-lobby-republicano-a-la-argentina-en-washington

"...dijo el mexicano (sic) Mauricio Rodas, al exponer en el Hudson Institute, un centro de estudios de esta ciudad, con reconocida sintonía con el sector más conservador del Partido Republicano."

Qué curioso que Rodas presente su informe en precisamente este lugar, ¿verdad?

De esto se deduce que el "Informe" mismo dista de ser una publicación académica stricto sensu: es una publicación de propaganda, recurso típico de los "think tanks" pro-derecha en el mundo. Una publicación académica se lanza con el patrocinio de alguna Universidad, lo cual no ocurrió aquí. Y ¿qué opinan del gesto de mal gusto de "entregar una copia del Informe en la secretaría de la Presidencia" con bombo y platillo y citando a las cámaras de TV? ¿Acaso haría eso un académico?

Creo que esto, si bien no descalifica del todo a Rodas y su informe, sí permite ponerlos en el lugar que les corresponde: actos de propaganda, no de reflexión académica, por más que él se quiera disfrazar así.

Héctor Yépez Martínez dijo...

Es curioso que en todo tu análisis no dediques ni dos palabras al FONDO del Índice Ethos. ¿Tienes algún argumento para sugerir que sus conclusiones no son válidas o que está equivocado?

Héctor Yépez Martínez dijo...

Sobre tu búsqueda exhaustiva en torno al impacto internacional del índice Ethos, encontré inmediatamente en Google una nota en The Economist: http://www.economist.com/blogs/americasview/2011/07/poverty-latin-america

E. L. dijo...

Interesante debate. Como bien dicen, Mauricio Rodas fue con la intención de resarcirse del agravio del Presidente, no de defender su informe, y eso empañó cualquier cosa que pudiera haberse discutido sobre el mismo.

Pero leyendo los comentarios encuentro la referencia al Economist, que contiene la mejor crítica a este tipo de índices "compuestos":

"As often with indices like this, there is a question over whether bundling indicators together serves to clarify things or to confuse them. A recent CNN piece (by a former Mexico correspondent of The Economist, no less) makes some good criticisms of this kind of indexing. Does it make sense to say that a country is poorer because it has more plants and animals in danger of extinction, as Fundación Ethos claims? Maybe. But how should one weight the number of rare toads in one country against the independence of the judiciary in another? Can the low representation of women in parliament be cancelled out by a high proportion of homes connected to gas?"

Que es la mísma crítica de Correa y de Cely, por cierto. Hablar de "pobreza de entorno" es, a mi entender, pervertir los conceptos de un modo que termina inutilizándolos. Mala práctica academicista que se está volviendo costumbre: la marea del "capital social", por ejemplo, que nos ha llevado a volver económico lo que es esencialmente humano.
¿Han notado que esto tiende a monetizar problemas que no deberían ser monetarios, como la política o las relaciones de confianza? Como si hiciera falta monetizarlos para tomarlos en serio.
Lo cual creo que es el trasfondo: hablar de "pobreza", aunque en realidad se refiera a la libertad de expresión, tiene más "peso" que hablar de "democracia".

Por otra parte, coincido en que este Informe es menos un acto académico que de propaganda política, como lo fuera el conteo del número de insultos del Presidente Correa en sus sabatinas que presentó el mismo Rodas. Cierto, vale la pena debatir el tema; pero no hay que ignorar las intenciones que puede haber detrás de él.

Héctor Yépez Martínez dijo...

Estoy de acuerdo en mucho de lo que dicen. Lo que noto es que, justamente, se rehuye lo central: debatir el tema de la pobreza, mientras nos quedamos en las intenciones de Rodas.

Héctor Yépez Martínez dijo...

En cuanto a la crítica de índices compuestos, The Economist reconoce que aportan datos valiosos. Lo curioso es que la crítica de Cely no es al esquema de estos índices en general (defendidos por académicos de prestigio mundial), sino particularmente el de Rodas. ¿Por qué? Nunca lo precisó.

E. L. dijo...

Héctor, es que la crítica de Cely es igual de interesada que la de Rodas. Por otra parte, algunos académicos defienden este tipo de índices, cada vez más de moda, y otros los cuestionan. Pero incluso los que los defienden los llaman de manera que dan cuenta de su multidimensionalidad: son índices de "desarrollo humano", por ejemplo. No de "pobreza" stricto sensu.
El ponerle este nombre es ya un acto político más que académico. Rodas se apoya en el debate en el "enfoque de capacidades" citando a Sen; pero este mismo no está exento de críticas sumamente virulentas.

Coincido en que lo central es debatir el tema de la pobreza. Pero entonces tenemos que definir "pobreza" con claridad y no confundir peras con manzanas extendiendo un concepto más allá de donde es pertinente. A mí me preocupa, igual que a uds, según creo, que las libertades puedan estar en riesgo. Pero creo que esta, escamotearlas bajo la noción de "pobreza", no es la manera de defenderlas, porque las pervierte de raíz.

La libertad de expresión, la de asociación, etc., no deben defenderse porque nos hagan menos pobres sino porque son bienes en sí mismos, intrínsecamente no monetarizables. Sólo cuando la gente tenga esto claro querrá salir en su defensa (y aludo a un post anterior de este mismo blog).

Héctor Yépez Martínez dijo...

No creo que decir que la pobreza sea algo más que insuficiencia económica sea politizar el tema. Podrá ser conveniente o no, correcto o no, pero ¿por qué "político"?

En todo caso, coincido en que, más allá de todo lo anterior, lo importante es debatir cómo salir de la pobreza en su aspecto económico y de la indudable deficiencia que tenemos en libertades civiles en Ecuador.

Si esta última deficiencia decidimos llamarla "pobreza" o ponerle cualquier otro nombre, ¿realmente importa? Tenemos la mala costumbre en Latinoamérica de perder cantidades enormes de tiempo en discutir cómo llamar a los problemas, en vez de dedicarnos a resolverlos.

E. L. dijo...

Político, porque está pensado para obtener un impacto mediático y no para avanzar una discusión teórica o incluso pragmática.

Sobre "perder el tiempo dando nombre a los problemas", vale la pena leer a Lakoff y Kanehman sobre "framing". El nombre que das a un problema determina las maneras en que intentas abordarlo; por consiguiente, no es perder el tiempo, sino emplearlo adecuadamente, enmarcar de un problema de la manera adecuada. Importa, y mucho, porque el nombre es el diagnóstico.

Héctor Yépez Martínez dijo...

Interesante tu mención del "framing". ¿En qué medida afecta a la solución del problema llamar "pobreza" al déficit de libertades civiles?

E. L. dijo...

Del mismo modo que hablar de "guerra a la pobreza" o "guerra a las drogas". Ni las drogas ni la pobreza se combaten: no son enemigos a los que doblegar sino efectos no deseados (e interdependientes) de un sistema socioeconómico determinado. En vez de luchar contra ellas, lo que termina conduciendo a medidas paliativas (y, en el caso del narco, generadoras de más violencia), debes modificar el sistema. (En qué dirección concreta y a través de qué mecanismos es harina de otro costal).

Al enmarcar la libertad como "pobreza" le quitas su naturaleza de derecho, por un lado, y de bien en sí mismo, por otro; la haces depender de un bien supuestamente superior, una suerte de "riqueza" vaga y difusa que se presta a cualquier interpretación. Y la única manera de preservar las libertades a largo plazo es que la gente las comprenda y reconozca como bienes en sí mismos: sólo así saldrá a defenderlas y se resistirá a los intentos de restringirlas.

El framing se aplica sobre todo al modo en que se plantean los temas a la opinión pública. Y así, al enmarcar la libertad como "pobreza" se pone uno el pie a sí mismo. Trata de convencer a cualquier compatriota de que la sentencia contra El Universo o las incautaciones de medios privados "nos hacen más pobres". Suena ridículo, ¿verdad? Pero esto es lo que se deduciría de llamar "pobreza" a lo que es un atentado a un derecho civil.

Lo que te responderá la mayoría es "¡mentira! Nos hace más ricos porque al fin les están ajustando las tuercas a los oligarcas que nos explotaban. Es a ellos a quienes les hace más pobres, ¡y eso está bien!" Y acto seguido te dirán: "y tú no estás defendiendo a los pobres, sino que los quieres manipular para defender a los ricos".

Pues si la idea es luchar contra "la pobreza", los que más atención deben recibir son, obviamente, los pobres; y es justificable ajustar las tuercas a los ricos para ello. Al fin y al cabo, no sufren de esa pobreza que queremos combatir, ¿verdad? Y es "justo" que "repartan" un poco más de "lo suyo", ¿no?

He ahí las consecuencias de hablar de "pobreza de entorno". No sé tú; yo veo imposible ganar ese argumento.

Héctor Yépez Martínez dijo...

Estoy completamente de acuerdo con lo que dices. Aún así, no veo por qué hacer un índice que contemple varios aspectos (pobreza económica + derechos humanos) sea indeseable. Tal vez lo incorrecto sería el "rótulo" que se dé al índice como tal, por las razones que muy bien has expuesto.

E. L. dijo...

A propósito del tema:

http://elcomercio.com/negocios/nivel-socioeconomico-solo-define-ingreso_0_613138794.html

Según el INEC, el 83% de los ecuatorianos son "clase media"! Pues ahora calculan el nivel socioeconómico incluyendo variables como nivel educativo del jefe de hogar, hábito de lectura, registro a una página social, etc.

Con lo cual:

"¿Una familia pobre puede pertenecer a la clase media? Fue una de las preguntas que se hizo al Director del INEC. La respuesta fue que “Sí. Como estaba explicando un hogar puede tener ingresos por USD 100, pero que tenga un nivel educativo alto, que lean mucho, etc., y eso va compensando los puntos en la estratificación”, dijo."

¿Ves las consecuencias de redefinir los conceptos de "pobreza" y "clase social"? Que ahora los pobres ¡pueden ser de clase media!

Las intenciones propagandísticas de este tipo de índices "mixtos" son obvias. Y también que lo que antes criticaran tanto Correa como Cely, ahora lo usan en su beneficio.

Anónimo dijo...

Cuando se tiene objetivos políticos, los análisis dejan de ser fríos para volverse papas calientes que se acomodan a la sartën de quien la esta manejando. Igual pasa con la prensa. La gente dice: me entere por X medio y se convierte en la verdad en adelante. Veremos que pasa en 2013, aun queda camino por recorrer. Sería interesante que debata con Rafael. Debe ser candidato para tener el derecho. Respeto sus criterios y su análisis sobre la pobreza pero no los comparto.BMO

Anónimo dijo...

http://socialconstruccion.blogspot.com/2008/06/el-neoliberalismo-como-yelmo-del.html

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