febrero 19, 2013

El futuro político del Ecuador

febrero 19, 2013
Juan Pablo Martínez analiza cómo queda el panorama político del Ecuador después de las elecciones del 17 de febrero.


Imagen tomada de lagranepoca.com







Podemos cometer muchos errores. Somos humanos. Hemos hecho mucho y nos hemos equivocado mucho. Pero tengan la certeza de que lo principal se ha ratificado: que aquí ya no mande la bancocracia, la partidocracia, el poder mediático, no mande ningún poder fáctico. Con esta revolución mandan los ecuatorianos.” Esto exclamó el Presidente Rafael Correa luego de su aplastante triunfo en las elecciones generales de este último domingo. Después de que por segunda vez consecutiva Correa venció sin necesidad de una segunda vuelta electoral, sumando ya siete triunfos electorales, queda claro que el discurso de lucha contra los poderes fácticos es aceptado por los ecuatorianos.

La agenda del gobierno para los próximos cuatro años parece bastante clara. Primero, la tónica de los últimos años continuará, tanto en los aspectos positivos, como la inversión social, como en los aspectos negativos, como los ataques contra la libertad de expresión. Segundo, el plan de trabajo de Rafael Correa, que espero analizar a profundidad en artículos posteriores, incluye algunos puntos que darán mucho de qué hablar como la “Revolución del conocimiento y de las capacidades” y la “Revolución agraria”.

El espectro político de los próximos cuatro años presenta más interrogantes que la agenda del gobierno. En primer lugar, el horizonte luce diferente ya que en las próximas elecciones Rafael Correa no debería figurar en las papeletas. En segundo lugar, el candidato presidencial Guillermo Lasso, que consiguió casi el 25% de los votos, aparece como la nueva cara de la oposición. ¿Se mantendrá cómo líder de la oposición durante los próximos cuatro años? Revisemos tres aspectos a tener en cuenta:
  1. Una de las posibles conclusiones de los últimos comicios es que Guillermo Lasso se ha posicionado como la principal cara de la oposición al régimen. Lasso, a diferencia de Gutiérrez, Noboa, Nebot (quien es muy poco popular fuera de Guayaquil), o quien sea que represente a Bucaram, no parece generar un amplio rechazo o resistencia entre los ecuatorianos. Después de conocer los resultados electorales, el exbanquero afirmó que “de cero nos hemos convertido en la segunda fuerza política del Ecuador.” ¿Sabía usted que Lasso en su primera elección, basado en resultados preliminares, supera el porcentaje del voto que consiguió Correa en la primera vuelta del año 2006? Y eso que en aquella ocasión Correa no competía contra un Presidente popular buscando ser reelegido. Después de que los resultados electorales permiten que Alianza País domine todos los poderes del Estado (algo que también se discutirá en artículos posteriores), será interesante ver el protagonismo que buscará Lasso en el debate político durante estos cuatro años en los que seguramente seguirá en campaña pensando en el 2017.
  2. Bajo el supuesto de que Correa cumpla su palabra de no cambiar las leyes para buscar ser reelegido en el 2017, Alianza País deberá empezar a decidir quién será el encargado de tomar la posta como candidato presidencial. ¿Empezará Correa a brindar más protagonismo a su sucesor? De ser así, ¿desde cuándo? ¿El sucesor se elegirá a través de un proceso de elecciones primarias dentro del partido o será directamente seleccionado por Correa? Si bien será difícil para Alianza País posicionar un sucesor fuerte ante la sombra de un líder como Correa, la experiencia reciente de Lula y Dilma en Brasil muestran que la tarea no es imposible.
  3. Aún queda por verse si lo de Lasso fue simplemente un voto contra Correa (que hubiesen votado por quien sea que vaya segundo) o si efectivamente él ha conseguido convencer a una gran parte de la población. Un tema que será clave para el futuro político de Lasso dependerá de cuan selectivo sea al momento de escoger a su grupo cercano para los próximos años. Por ejemplo, Lasso deberá mantenerse como un candidato de centro-derecha, con interés en políticas sociales dirigidas a la reducción de la pobreza, y ser cauteloso en no asociarse con grupos dogmáticos de derecha que son fuertes en el Ecuador (léase, libertarios). Rodearse de personas con esas creencias podría llevarlo a posturas que, además de ser perjudiciales para el país, resultarían impopulares en sus aspiraciones presidenciales (por ejemplo, pretender revertir el énfasis que el gobierno actual ha puesto en la inversión social).

En conclusión, si bien usted puede cuestionar su labor como presidente, Rafael Correa ha demostrado, una vez más, ser un excelente político y un líder de gran popularidad. Pero además de confirmarse que la “Revolución Ciudadana” continuará por cuatro años más, estas últimas elecciones dejan un nuevo panorama político que promete un interesante desarrollo en los próximos años.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

interesante tema…

Si bien los números no aseguran nada, si permiten apreciar el pasado y especular sobre el futuro.

Desde que volvimos a la democracia, el electorado ecuatoriano se comportó igual desde 1979 hasta 2006. En otras palabras, el panorama político fue más o menos el mismo durante un cuarto de siglo.

En 1979, 1984, 1988, 1992, 1996, 1998, 2002 y 2006 hubo dos vueltas. Y en cada ocasión los resultados fueron similares.

Los “dos favoritos” lograban alrededor del +/- 25% cada uno en primera vuelta, y los demás candidatos se repartían el otro +/- 50%. La cantidad de candidatos en primera vuelta ha sido por promedio entre 8 y 11.

Entonces, se observa que históricamente ningún candidato logró convencer al electorado como para ganar en primera vuelta.

En 2006 la situación aun era igual, con los “dos favoritos” Alvaro Noboa y Rafael Correa logrando 26,83% y 22,84% respectivamente. Hasta ahí aun nada del famoso “cambio de época”.

Reitero, el electorado no encontraba un candidato al cual darle los suficientes votos como para que ganara la presidencia en primera vuelta. Siempre había “dos favoritos”.

Pero en 2009 Rafael Correa pasó de su 22,84% de 2006 a un 51,99%, ganando la presidencia en una sola vuelta. Y ahora en 2013 está logrando alrededor del 56%.

En cambio, la votación por “el otro favorito” ( en primera vuelta ) parece congelada en el tiempo.

Lucio Gutierrez fue “el otro favorito” en 2009, y obtuvo 28,24%. Ahora “el otro favorito” ha sido Guillermo Lasso, obteniendo alrededor del 23%.

En 2009 Gutierrez aseguraba que Sociedad Patriótica era la segunda fuerza política del país, y él personalmente se consideraba el adalid de la oposición. Además, Gutierrez hizo suyo el discurso neoliberal de la derecha.

En la primera ( y única ) vuelta de 2009 Lucio Gutierrez logró el primer puesto en 7 provincias, y quedó segundo en las otras. Sociedad Patriótica logró 19 asambleístas ( Alianza País 59 ).

Ahora en 2013 Lasso afirma que CREO es la segunda fuerza política del país, y sus partidarios ya lo levantan en hombros como líder de la oposición, con un discurso conservador-neoliberal ( aunque él asegura que no tiene ideología ).

No obstante, Lasso logra un porcentaje menor ( 23% ) al de Gutierrez en 2009 ( 28,24% ), no ha ganado en ninguna provincia, y CREO logra tentativamente 12 escaños ( y Alianza País logra 91 ).

continua…

Anónimo dijo...

…continuación

Como muestran los números, la situación de la oposición no parece haber mejorado. Mientras, Correa y su proyecto político convence a más gente.

En ese contexto, ¿ qué papel jugará Lasso los próximos 4 años ?. Ha sido esta vez solo el exorcista del odio a Correa, en lugar de Gutierrez, o ha logrado vender un proyecto de gobierno aunque sea a un sector de la sociedad.

Lasso asegura que no tiene ideología. ¿ Eso importa o no ?; ¿ se puede aspirar a administrar un Estado sin tener ideología ?

Se define a la ideología como “conjunto sistemático de representaciones, valores y creencias, que refleja la forma en que los miembros de una formación social viven sus condiciones de existencia y las justifican o rechazan.”

Si Lasso no tiene ideología política ni económica, como el mismo asegura, entonces no tendría valores ni creencias políticas, ni parámetros para tomar decisiones en temas de economía.

Entonces, ¿ cómo gobernaría ?; ¿ cómo tomaría decisiones ?

Todo este tiempo, desde que apareció en la escena política en 2006, Rafael Correa no ha tenido vergüenza de presentar sus ideas políticas y económicas al país, en base a las cuales ha tomado sus decisiones como presidente, y por cierto lo suficientemente acertadas como para ser reelegido ( ya ) dos veces. Correa se proclama adalid del socialismo del siglo XXI, que básicamente se sostiene en el intervencionismo estatal y el sometimiento de los mercados a las necesidades de la sociedad.

Lucio Gutierrez tampoco tuvo vergüenza en ese sentido. Frontalmente se ha declarado el mejor amigo de los gringos, y ha admitido que el celebraría tantos TLCs como quisieran los Estados Unidos, entre otras ideas del rosario neoliberal pro-yanqui. Y frontalmente ha dicho ser contrario al llamado socialismo del siglo XXI.

¿ Y Lasso ?

¿ Por qué Lasso tiene vergüenza de admitir públicamente su ideología política y económica ?

Sin conocer la ideología de Lasso, no es posible saber, entre otras cosas, que decisiones tomaría como presidente en los siguientes temas:

Sistema vial: lo mantendrá en manos del Estado o lo concesionará, con peajes.
IESS: lo destruirá o lo reforzará.
Salud pública: la mejorará o la privatizará.
Educación pública: idem.
Petróleo: lo administrará a favor del país, o lo regalará a las transnacionales.
Financiación: a las pymes y el sector popular, o al oligárquico-empresarial.
Vivienda: planes estatales, o préstamos de la banca privada.
Comercio: protección a la producción ( y trabajo ) nacional, o TLCs.
Estado: optimización, o privatización.

A Lucio Gutierrez no le fue muy bien declarándose amigo de los gringos y campeón del neoliberalismo.

¿ Ese miedo tiene Lasso ?

Una cosa viene quedando claro desde 2006: los ecuatorianos no apoyamos a cobardes, traidores ni vende patrias.

Al menos, como Gutierrez, sea frontal y sáquese la máscara Sr. Lasso !!


continuará…

Anónimo dijo...

...continuando con el tema, ¿ cuál es el rostro político de Guillermo Lasso ?; ¿ cuál sería su política económica ?

Ante la carencia de ideología del Sr. Lasso, quien dice solo apoyar las "buenas ideas", se puede echar mano del pasado para tratar de conocer su ideología. O al menos la ética que lo guiaría.

Empecemos por remontarnos al gobierno del derechista Sixto Durán-Ballén, entre 1992 y 1996.

En ese gobierno empezó la construcción del andamiaje legal que caracterizó al neoliberalismo financiero de los años 90s.

Entre 1994 y 1996 el Sr. Lasso ocupó el cargo de vocal de la Junta Monetaria, en representación de la banca privada, y como tal tuvo participación en el proceso de salvataje del Banco Continental.

Efectivamente, en 1996 la Superintendencia de Bancos y la Junta Monetaria, en la que Lasso era vocal, autorizaron para que el Banco Central otorgue un préstamo subordinado con dinero público al Banco Continental, para fortalecer sus finanzas en crisis por los famosos préstamos vinculados del grupo Conticorp, de la familia Ortega-Trujillo.

Sin embargo, y luego de rescates financieros públicos que sumaron un total de $150´000.000 de dólares, el Banco Continental quebró.

Al Ec. Gullermo Lasso, campeón del neoliberalismo y contrario al intervencionismo estatal, nunca le ha quitado el sueño que un banco privado fuera salvado con dineros públicos.

Claro, en esa ocasión el Sr. Lasso apoyó una “buena idea”, como es salvar bancos privados sin que le cueste a sus dueños, sino al Estado, es decir a la sociedad, a nosotros.

Luego, en 1999 Lasso fue superministro del gobierno de Jamil Mahuad, a cuya campaña aportó personalmente 500.000 dólares.

Entonces, el país atravesaba la mayor crisis económica de su Historia. En ese contexto al gobierno de Mahuad iba a suspender el pago de 98 millones de dólares en bonos Brady, de la deuda externa, lo cual no gustó al sistema financiero, tenedor de los bonos.

Por supuesto, la idea tampoco le gustó al banquero-superministro Guillermo Lasso, y renunció un 26 de septiembre de 1999.

Así, Lasso regresó a Guayaquil molesto, a su casa en la ciudadela Los Cedros, y se marchó a vacacionar a su gran casa blanca con vista al mar en Punta Barandua, mientras el país se hundía.

Al parecer, en esa ocasión el Sr. Lasso no apoyó lo que él consideraba una “mala idea”... para los banqueros !!

Por esos mismos tiempos, Guillermo Lasso propuso subir el IVA de 10% a 15%. Hoy Lasso dice ser partidario de bajar impuestos... pero a los banqueros, no a los ciudadanos.

Más adelante, el banquero Guillermo Lasso hizo su agosto con la compra de Certificados de Depósitos Reprogramados o CDRs, castigados en su valor nominal.

¿ Cómo fue eso ?

Pues los desesperados depositantes, que habían perdido sus ahorros por la quiebra de los bancos, recibieron CDRs. Y como los depositantes no contaban con dinero, se veían en la situación de vender estos CDRs a un precio inferior.

Ahí es cuando entra en escena el Sr. Lasso...

Sucede que el banco de Guayaquil, del que Guillermo Lasso era su presidente ejecutivo, compró a los desesperados depositantes sus CDRs castigados en el precio, y los canjeó luego en la Corporación Financiera Nacional ( CFN ), obteniendo un beneficio de 30 millones de dólares.

Ciertamente, nada de lo hecho por Guillermo Lasso es ilegal, ni merita juicio penal. Es más, desde el punto de vista del negocio bancario, se puede decir que el Sr. Lasso es muy sagaz.

¿ Pero es esa la clase de presidente que queremos ?

Anónimo dijo...

que pereza este señor vende humo. Discurso mas largo que el Nilos en el que no dice nada objetivo, solo atacar a la oposición con argumentos repetitivos.
Señor objetive sus comentarios, no se da cuenta que no tienen un fondo?

Anónimo dijo...

entiendo que en este blog las personas emitimos opiniones libremente, sin pasar ciertos límites que afecten la honra de nadie.

El articulo trata sobre el futuro político de Ecuador y el papel de Guillermo Lasso.

Mis opiniones han ido en ese sentido, presentando números, hechos y conclusiones personales sobre los resultados electorales y la situación del Sr. Lasso.

Lamento tu poca capacidad de comprensión. Pero ese es tu problema, no mio.

Anónimo dijo...

"Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio"

Anónimo dijo...

Lasso y su Eundación Ecuador Libre es el grupo de dogmáticos de derecha que son fuertes en el Ecuador (léase, libertarios)

Anónimo dijo...

Lasso es un solapado.

Atrás de su pose light se esconde un fanático de derecha que odia al pueblo. Esta vez Lasso ha canalizado el odio a Correa y al pueblo. Nada más.

En los próximos 4 años el presidente Rafael Correa se encargará de sacarle la mascara a este farsante.

Anónimo dijo...

Como libertario, ese artículo este artículo me ha servido para algo: enterarme que somos fuertes en Ecuador. WTF!!!

Anónimo dijo...

...en sus sueños...en sus sueños...

Anónimo dijo...

Guillermo Lasso se autoproclama líder de una nueva oposición.

Pero el Sr. Lasso y sus acólitos no entienden que los ecuatorianos ya tenemos identificados a los que se oponen a la democracia y el bienestar del pueblo, entre los que se encuentran él y su banda de reaccionarios fanáticos.

Hay que ser muy torpe para declararle oposición al mejor gobierno que ha tenido este país desde el retorno a la democracia en 1979.

Y peor sera para la oposición ahora que Guayaquil y el Guayas recuperan su tradición libertaria y progresista que les caracterizó, y que la vocinglería de la mafia socialcristiana había acallado, amparados en la comprensible furia de los guayacos y guayasenses contra los petulantes del partido roldosista, que destruyeron nuestra ciudad, y que llevó a asimilar lo popular con el caos.

El presidente Correa ha demostrado que el Estado y lo publico pueden se eficientes, sin recurrir a las mañosas concesiones, y crear condiciones favorables para el pueblo llano.

Por eso no pasaron ahora, y no pasarán en 2017 !!

Anónimo dijo...

Yo tenia un negocio q su materia prima se compraba en dolares pero nuestra moneda nacional era el sucre y todo el dinero q tenia para pagar tanto a proveedores como a empleados me robaron con el famoso feriado bancario, me fui a la ruina. Tuve q emigrar vivo en España y maldigo la hora en q nacieron esos mal llamados gobernantes gobernantes, su nombre debería ser ratas asquerosas y lasso es uno de ellos, lo q aun me tiene consternada es q sea la segunda fuerza política, la ley debe cambiar aun todavía hay falencias, se debería escribir con rojo todos los nombres de aquellos q tanto daño han hecho a nuestra patria, y quitarles las pensiones vitalicias, quitar los cuadros esos del Palacio de Carondelet, y para aquellos q se han jugado la vida x su patria un monumento, DIOS BENDIGA A NUESTRO PRESIDENTE

Anónimo dijo...

Excelente comentario,

Lasso tiene que quitarse la máscara de ovejita buena, pero esa tampoco es una buena idea, seguramente lo hará cuando sea presidente.

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